Lo que parecía una simple amenaza de Corea del Norte de llevar adelante su prueba nuclear, según lo anunciado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país, es ahora una realidad. La información suministrada por la Agencia Central de Noticias de Norcorea, dirigida por ese país, en la que da cuenta que, este lunes 9 de octubre, se que se ha realizado con éxito una prueba nuclear subterránea, especificó que el ensayo se concretó en forma segura sin ninguna emisión de radioactividad. El ensayo se realizó a las 10 de la mañana, fue conducido con un 100 por ciento de la sabiduría y la tecnología norcoreanas y se realizaron en un lugar denominado Hwaderi, cerca de la ciudad de Kilju al nordeste de la capital de Pyongyang.
Inmediatamente el gobierno de Seúl en un comunicado dado a conocer por el Instituto de Sismología de Corea del Sur dijo que se había detectado un movimiento telúrico de una magnitud de 3.58 grados en la escala de Richter, lo que activó la alarma ante la posible actividad nuclear de Norcorea. La prueba ya confirmada por el gobierno de Pyongyang se produce luego de la advertencia del Consejo de Seguridad de la ONU y en momento en que se arribaba a Seúl el primer ministro de Japón, Shizo Abe, procedente de China para reunirse con el presidente surcoreano Roh Moo Hyun.
En una conferencia de prensa y televisión, después de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional liderada por el presidente Roh Moo Hyun, en la que definió a la prueba nuclear realizada por Corea del Norte como una amenaza a la paz del nordeste asiático, dijo que se actuara con firmeza a la situación bajo el principio de no-tolerancia a la posesión de armas nucleares por parte de Corea del Norte, definiendo a la prueba nuclear como una provocación y una amenaza intolerable.
En la declaración también presidente Roh, llamó a la población a permanecer en calma a pesar del ensayo nuclear de Corea del Norte y afirmó que su el gobierno manejará con firmeza el tema. Roh dijo que su administración responderá cuidadosa y responsable a la acción del Norte. Incluyó el deseo de Seúl de mantener una estrecha consulta con la comunidad internacional a raíz de esta grave preocupación y discutir inmediatamente el tema en el Consejo de Seguridad de la ONU.
El gobierno surcoreano llamó a Norcorea a desmantelar todos sus planes vinculados al desarrollo de armas nucleares y a retornar al sistema de no proliferación, respetando así los reglamentos internacionales como un miembro responsable de la comunidad internacional global. La declaración gubernamental subrayó que las fuerzas armadas surcoreanas se prepararan para cualquier provocación de Corea del Norte, advirtiéndole a Pyongyang no realice interpretaciones equivocadas. La administración de Seúl manifestó su respaldo para que este tema sea discutido en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La misma exteriorizó su determinación a tomar medidas coordinadas y firmes, mediante la convergencia de opiniones variadas de dirigentes políticos y líderes de los distintos sectores de la sociedad.
El gobierno de Seúl denunció fuertemente a Pyongyang por violar unilateralmente la declaración conjunta intercoreana de 1991 que se comprometían a crear una península coreana libre de armas nucleares, reiterando que el norte debe asumir todas las responsabilidades por las consecuencias que sobrevendrán, incluyendo las repercusiones en las relaciones intercoreanas. El gobierno también condenó a Pyongyang por comprometer la paz y estabilidad en el nordeste de Asia y, de tal manera, destrozando las esperanzas de una solución pacífica al asunto nuclear. Seúl impulsó a Corea del Norte a terminar inmediatamente su programa nuclear, a regresar al Tratado de No-Proliferación Nuclear, (TPN) y a seguir fielmente las normas internacionales como miembro responsable de la comunidad internacional.
El aliado más estrecho de Corea del Norte, China, expresó su firme oposición a la prueba nuclear del Norte, al que definió como un acto desesperado que ignoró las preocupaciones y la oposición de la comunidad internacional. China también impulsó a Pyongyang a detener cualquier acción que pudiera empeorar la situación y volver inmediatamente a las negociaciones nucleares a seis bandas. En Tokio, el ministro de Asuntos Exteriores, Taro Aso, dijo el lunes que si una prueba nuclear fuera confirmada, Japón impondría sanciones adicionales contra Corea del Norte, incluyendo una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. El canciller Aso también dijo que Tokio está examinando varias sanciones sobre Pyongyang pero que todavía tiene que decidir cuáles pondría ser implementado realmente.
El provocativo anuncio se produjo en momento en el que el primer ministro japonés Shinzo Abe llegó en Seúl para mantener un encuentro con el presidente surcoreano Roh Moo Hyun con el fin de abordar las preocupaciones bilaterales, incluyendo el tema nuclear, y cuando se espera que los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU elijan al canciller surcoreano Ban Ki Moon como secretario general de ese organismo internacional. Según analistas políticos de Corea, afirman que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptará probablemente una resolución para una dura acción contra Corea del norte y un posible uso de la fuerza a raíz de la prueba nuclear de Norcorea. Ya que Pyongyang ha concretado ya la prueba, las fuentes dijeron que el nivel de las contramedidas del Consejo de Seguridad dependería del movimiento siguiente del Norte y de la respuesta de los miembros permanentes del consejo. Lo que se temía ha sucedido.
Corea del Norte finalmente ha ido a los extremos recurriendo a sus pasadas cartas de negociación. Pero su peligroso juego nuclear nunca será aceptado ni tolerado por la comunidad internacional. Pyongyang debe comprender que la sociedad internacional está firmemente unida contra su prueba nuclear y que debería ser responsable de todas las horribles consecuencias que este movimiento provocativo causará.
Inmediatamente el gobierno de Seúl en un comunicado dado a conocer por el Instituto de Sismología de Corea del Sur dijo que se había detectado un movimiento telúrico de una magnitud de 3.58 grados en la escala de Richter, lo que activó la alarma ante la posible actividad nuclear de Norcorea. La prueba ya confirmada por el gobierno de Pyongyang se produce luego de la advertencia del Consejo de Seguridad de la ONU y en momento en que se arribaba a Seúl el primer ministro de Japón, Shizo Abe, procedente de China para reunirse con el presidente surcoreano Roh Moo Hyun.
En una conferencia de prensa y televisión, después de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional liderada por el presidente Roh Moo Hyun, en la que definió a la prueba nuclear realizada por Corea del Norte como una amenaza a la paz del nordeste asiático, dijo que se actuara con firmeza a la situación bajo el principio de no-tolerancia a la posesión de armas nucleares por parte de Corea del Norte, definiendo a la prueba nuclear como una provocación y una amenaza intolerable.
En la declaración también presidente Roh, llamó a la población a permanecer en calma a pesar del ensayo nuclear de Corea del Norte y afirmó que su el gobierno manejará con firmeza el tema. Roh dijo que su administración responderá cuidadosa y responsable a la acción del Norte. Incluyó el deseo de Seúl de mantener una estrecha consulta con la comunidad internacional a raíz de esta grave preocupación y discutir inmediatamente el tema en el Consejo de Seguridad de la ONU.
El gobierno surcoreano llamó a Norcorea a desmantelar todos sus planes vinculados al desarrollo de armas nucleares y a retornar al sistema de no proliferación, respetando así los reglamentos internacionales como un miembro responsable de la comunidad internacional global. La declaración gubernamental subrayó que las fuerzas armadas surcoreanas se prepararan para cualquier provocación de Corea del Norte, advirtiéndole a Pyongyang no realice interpretaciones equivocadas. La administración de Seúl manifestó su respaldo para que este tema sea discutido en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La misma exteriorizó su determinación a tomar medidas coordinadas y firmes, mediante la convergencia de opiniones variadas de dirigentes políticos y líderes de los distintos sectores de la sociedad.
El gobierno de Seúl denunció fuertemente a Pyongyang por violar unilateralmente la declaración conjunta intercoreana de 1991 que se comprometían a crear una península coreana libre de armas nucleares, reiterando que el norte debe asumir todas las responsabilidades por las consecuencias que sobrevendrán, incluyendo las repercusiones en las relaciones intercoreanas. El gobierno también condenó a Pyongyang por comprometer la paz y estabilidad en el nordeste de Asia y, de tal manera, destrozando las esperanzas de una solución pacífica al asunto nuclear. Seúl impulsó a Corea del Norte a terminar inmediatamente su programa nuclear, a regresar al Tratado de No-Proliferación Nuclear, (TPN) y a seguir fielmente las normas internacionales como miembro responsable de la comunidad internacional.
El aliado más estrecho de Corea del Norte, China, expresó su firme oposición a la prueba nuclear del Norte, al que definió como un acto desesperado que ignoró las preocupaciones y la oposición de la comunidad internacional. China también impulsó a Pyongyang a detener cualquier acción que pudiera empeorar la situación y volver inmediatamente a las negociaciones nucleares a seis bandas. En Tokio, el ministro de Asuntos Exteriores, Taro Aso, dijo el lunes que si una prueba nuclear fuera confirmada, Japón impondría sanciones adicionales contra Corea del Norte, incluyendo una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. El canciller Aso también dijo que Tokio está examinando varias sanciones sobre Pyongyang pero que todavía tiene que decidir cuáles pondría ser implementado realmente.
El provocativo anuncio se produjo en momento en el que el primer ministro japonés Shinzo Abe llegó en Seúl para mantener un encuentro con el presidente surcoreano Roh Moo Hyun con el fin de abordar las preocupaciones bilaterales, incluyendo el tema nuclear, y cuando se espera que los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU elijan al canciller surcoreano Ban Ki Moon como secretario general de ese organismo internacional. Según analistas políticos de Corea, afirman que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptará probablemente una resolución para una dura acción contra Corea del norte y un posible uso de la fuerza a raíz de la prueba nuclear de Norcorea. Ya que Pyongyang ha concretado ya la prueba, las fuentes dijeron que el nivel de las contramedidas del Consejo de Seguridad dependería del movimiento siguiente del Norte y de la respuesta de los miembros permanentes del consejo. Lo que se temía ha sucedido.
Corea del Norte finalmente ha ido a los extremos recurriendo a sus pasadas cartas de negociación. Pero su peligroso juego nuclear nunca será aceptado ni tolerado por la comunidad internacional. Pyongyang debe comprender que la sociedad internacional está firmemente unida contra su prueba nuclear y que debería ser responsable de todas las horribles consecuencias que este movimiento provocativo causará.
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